PENCCAINDABOX: EL CONCEPTO. Última jornada con cajas cargada de reflexiones.

 

Penúltimo día, penúltimo encuentro con nuestra maestra Boronat. Hoy nos ha llevado por el camino del Katsugen que es una práctica y puesta a punto de la actividad natural del organismo; Katsu significa vida, y gen energía o fuerza vital. Hemos comenzado a ejercitarlo por parejas para acabar practicando Yuki creativo que comenzamos por parejas y concluyó en una práctica de grupo.

Hoy han vuelto Virginia Moriche y Alberto Villegas (Surnames) justo a tiempo para abrir las cajas. Hoy tocaban las de Patricia Portela y la de José Capela (Mala Voadora). Hemos tenido la mala suerte de que la caja de Patricia no ha llegado a tiempo y por tanto sólo hemos podido abrir la de José Capela. Suponemos que la recibiremos mañana en la oficina de correos y ya improvisaremos el modo de disfrutar y enriquecernos con lo que nos mande.

De modo que nos encontramos con una única caja para toda la jornada. La abrimos y hallamos con dos libros de José Capela: Su tesis “Operating Conceptually in Art, Operating Conceptually in Architecture”, y “Ways of doing nothing”, la edición impresa de sus escenografías para  Mala Voadora.

Después de empaparnos de sus maravillosas propuestas escénicas, abrimos su tesis por el capítulo que él nos había marcado: el apartado también denominado “Ways of doing nothing”. En él analiza si un proyecto de arquitectura  puede adquirir relevancia artística a través de factores distintos de su calidad formal mediante la aplicación de fenómenos identificados historiográficamente como “arte conceptual”, considerado principalmente desde una perspectiva operativa. Analiza el “ready made” y junto a sus efectos (shock porque la naturaleza y su exposición no combinan y oportunismo por la apropiación de algo ya hecho), concluye que además de los procedimientos de dislocación y ausencia existe un tercero: la indeterminación.

  • El artista no crea contenidos para el trabajo; se apropia de los que existe y adopta mecanismos en los que la lógica es inusualmente obvia. El trabajo se acerca a la ausencia de contenido.
  • En la producción del trabajo el artista no lo produce: se apropia de un objeto ya existente, de un trabajo que ya existe; el artista no define la forma del trabajo: define un instrumento cuya forma cambia continuamente en función de factores externos. El artista tampoco define el trabajo: lo deja en manos de la decisión de otros, sólo lo enuncia.
  • El artista no presenta un trabajo: muestra la exhibición de un espacio que ya está allí. Presenta un dispositivo que expone el contexto de la presentación que ya existe, crea una situación que revela la existencia o la posibilidad de la existencia del trabajo.

La lectura del capítulo nos condujo a una jornada de reflexión sobre el hecho artístico que devino en la pregunta de si en la vida cotidiana los que estábamos allí reunidos nos autodenominamos como artistas. Posteriormente Guillermo propuso un trabajo individual en el  que debíamos definir nuestra práctica artística y analizar cómo podemos aplicar modos de no hacer nada, así como escribir un listado de privilegios y obligaciones que conlleva el estatus de artista.

La limitación del tiempo deja el camino de la reflexión abierto. Seguro que mañana, jornada de conclusiones y cierre, esta caja nos seguirá dando material para recapacitar.